Discutir por discutir


Me acusan con frecuencia de discutir desaforadamente sobre cosas que ignoro. Es verdad, lo confieso. Pero es que además me parece bien hacerlo. Creo firmemente que se debe discutir sobre lo que se desconoce. Por varios motivos. A saber:

 

Me encanta discutir (contender sobre una materia) y si tuviera que hacerlo sólo sobre materias que conozco, acabaría enseguida. Bueno, realmente no sé si llegaría a empezar. Son muy pocas las cosas que conozco y aún de ellas tengo muchas dudas.

 

Por otro lado, la única forma de conocer a fondo una materia, es someterla a todas las dudas posibles. Por lo tanto, creo favorecer el conocimiento de mi contendiente, amén del mío propio, cuando pongo en duda cualquier afirmación que se me haga, pues le obligo a reflexionar y buscar argumentos que refuercen su teoría o por el contrario, caer en la cuenta de su error.

 

Otro motivo: conozco muy poca gente que esté dispuesta a transmitir sus conocimientos. Simplemente hacemos alarde de ellos pero sin ninguna vocación pedagógica. Sin embargo, cuando pones en duda que esos conocimientos sean ciertos, entonces sí, entonces aparece el viejo profesor, que con gesto y voz condescendientes se dispone a impartir su lección magistral y, ahí estoy yo para recoger ese banquete de sabiduría.

 

Y por último, pero no menos importante (algún tópico si que sé ¿eh?), está la confianza que te merezca tu interlocutor. Hay gente a la que le discuto pocas cosas. Son gente sabia, que te comunica sus teorías y apenas necesitas aclarar un par de dudas, más por tu propia ignorancia que por su mala comunicación. Y una vez esas dudas aclaradas has oído  el Evangelio. Sin embargo, hay otros a los que les discutes todo, aunque tengan razón. Por ejemplo: se me acerca cualquier político, repito cualquiera, y me saluda con el consabido; ¡Buenos días! e inmediatamente miro al cielo esperando rayos, truenos y nubarrones del peor agüero.

En definitiva; me parece bien discutir por discutir. ¿A ver quién me lo discute?

5 responses to this post.

  1. Posted by Ana on 6 enero, 2008 at 0:15

    Ana.
    Amigo Miguel. ¿Cuantas veces habremos discutido tu y yo?. A mi me encanta discutir contigo, exponer mi punto de vista y llevarte la contraría. Pero siempre me han aportado algo positivo nuestras discrepancias y la sangre nunca ha llegado al río.
    Lo que pasa es que no se puede discutir con todo el mundo porque hay personas que siempre son portadores de la verdad y no vale la pena perder el tiempo "discutiendo." ¿Estás de acuerdo?. Si te parece, discutimos este último punto..ja,ja,ja.
    Un besote.

    Responder

  2. Posted by miguel on 6 enero, 2008 at 11:37

    Querida Ana, discutámoslo:
    La experiencia, que tiene la cualidad de crecer con el tiempo, me ha enseñado que cada vez que he dicho o pensado que no valía la pena discutir con alguien, estaba reconociendo que no tenía fuerzas, argumentos o capacidad para hacer mudar la opinión de mi interlocutor, o lo que es peor, no tenía fuerzas, capacidad y sabiduría para mudar mi propia opinión. Esto que te cuento es experiencia personal, que quede entre nosotros. No quiere decir que se pueda aplicar a todo el mundo, pero como no creo ser único, seguro que se le puede aplicar a alguien mas. ¿No crees?

    Responder

  3. Posted by shinue1954-Julian on 6 enero, 2008 at 19:26

    Joder Miguel. Tu eres partidario del metodo cientifico. Toda discursión de algo que desconocemos en parte o en su totalidad, ira en beneficio de ese conocimiento como consecuencia del contraste de opiniones.
    Yo tambien cuando se me acerca un politico y me dice, no ya buenos días, sino simplemente hola , miro al cielo y espero no solo rayos y truenos, sino que rezo " Virgencita dejame como estoy" y eso lo hago agarrandome la cartera, que suele estar en el bolsillo interior muy al lado del corazon.

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  4. Posted by Ana on 6 enero, 2008 at 19:56

     
     
    Ana
    Si amigo, algo de razón hay en lo que dices, pero a veces no es que no tengas argumentos es que ves que la otra persona tiene la cabeza tan cuadrada que no vas a conseguir nada y entonces piensas: ¿para que perder el tiempo si al final estaremos peor que al principio?.
    Ésta es también mi propia experiencia en algunos caso, porque a mí cuando veo que me aporta algo positivo, discutir me encanta y tu me conoces bastante y sabes que es cierto.
    Un abrazo.

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  5. Posted by Lars on 9 julio, 2008 at 7:45

    Gran….!!!
     
    =)
     
     
    Si eras mujer, y estabas entre los 18 y 29 y otros detalles más, te buscaba para casarnos! =D Jaaaaaajajajaja!
     
    Llegué a tu space gracias al Gran Google Omnisciente cuando busqué "Discutir por discutir"… estaba antes en temas como sofismo, sofisma, retórica, escepticísmo, mayéutica…y bueno…al fin y al cabo, a lo que quería llegar era a tu escrito! Quizás hubiera querido (bueno, lo confieso, lo quiero!!!) encontrar una palabra que describa tal actitud…
     
    De todas formas, GRACIAS!!! Gracias por las palabras perfectas de lo que siento, pienso y ejecuto… =)
     
    Un abrazo desde Asunción, Py.,
                                                 Lars Thiessen.-

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