Libros de segunda mano


A pesar de mi afición por la lectura, nunca he sido asiduo visitante de bibliotecas públicas. No creo mentir si digo que a la que mas he asistido, ha sido a la de Badajoz y hace ya treinta y seis largos años que salí de allí. Siempre ha sido la lectura un vicio solitario para mí. Solitario y caro. Mis únicas fuentes de lectura son; los libros que compro, los que me regalan y los que me prestan. En cuanto a los préstamos, hace muchos años que deje de prestar y por una razón de reciprocidad, también dejé de pedir prestado. En lo que se refiere a libros regalados, mi prejuiciosa aversión a los “best-sellers” al uso, hasta que me son recomendados por alguien que pueda hacerlo y mi cada vez mas amplia biblioteca, hacen que mis amigos y familiares, cada vez se atrevan menos a regalarme libros, pues la única forma de poder hacerlo de manera segura, es preguntándome que libro quiero, y claro, se pierde el factor sorpresa que tanto gusta al que regala y que a mí, me trae al fresco, pero así está hecho esto de los regalos. Por lo tanto, no creo exagerar nada si afirmo, que el noventa y cinco por ciento de mis lecturas, salen de mi anémica cartera.

Con estos antecedentes, se podrá entender que soy un compulsivo buscador y visitador de librerías de segunda mano, mercadillos y cualquier otro lugar que me brinde la posibilidad de adquirir libros a un precio mas acorde con el peso de mi cartera, que para que se hagan una idea, el otro día la puse en una báscula, introduje una moneda de cincuenta céntimos y la máquina me devolvió los cincuenta céntimos y un euro, con un tique que decía “introduzca estas monedas en la cartera y vuelva a pesarla”.

Últimamente se han abierto varias librerías de segunda mano en Las Palmas; Lisema, Isthar, El desván del Leprechaun, Byron, esta última especializada en libros antiguos y primeras ediciones, por lo que no cumple con el requisito de abaratarme el vicio, de ahí que sea la que menos frecuento, a pesar de la insistencia del amigo Salvador, su propietario. A estas librerías hay que añadir el puesto que el amigo Fran tiene los domingos en el mercadillo de la estación de guaguas y algún que otro puesto en el mismo mercadillo, que sin ser específico de libros, cuenta con algunos ejemplares en su oferta dominical y la librería de la Obra Social que se encuentra en un lateral de la Catedral.

Con esta variada oferta, es cierto que he conseguido abaratar el precio de los libros, pero en absoluto he conseguido gastar menos, bien al contrario, gasto mas en libros de lo que he gastado nunca, eso sí, mi biblioteca crece también de forma nunca vista y esto genera un nuevo problema, el del espacio.

Siempre he sido de la opinión de que mis hijos no me molestan en casa y de que me gustaría que se quedasen aquí todo el tiempo que ellos quisieran. Pero de un tiempo a esta parte, cada vez que entro en su habitación, me imagino esas paredes cubiertas de estanterías de arriba abajo y llego a la conclusión de que eso del amor paterno-filial está sobrevalorado.

Otro día os hablaré del encanto del libro usado.

3 responses to this post.

  1. Posted by Izarra on 31 mayo, 2008 at 11:23

    Buenos días. En fin que ya veo que no soy la única que tiene el vicio de leer y de comprar libros. Yo también tengo el problema del espacio. En casa me suelen decir que puedo poner un tenderete y venderlos. A mi aita le traía de cabeza para que me hiciera baldas en mi cuarto y poder colocarlos,  ahora que tengo mi casa, pues como que el sitio sigue siendo reducido y lo que peor llevo es que los que tengo en el camarote, no voy a poder bajarlos todavía. Tampoco soy amiga de dejarlos, quizás ésto se deba a una mala experiencia, pero tampoco me gusta pedir prestados. Si puedo prefiero comprar, aunque tarde en hacerlo.
    Un saludo,

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  2. Posted by Adeli on 1 junio, 2008 at 14:14

    Hola amigo! Ya veo ( como se dice por aqui a los que leen mucho) que eres un gusano , admiro a las gente que  dedican  tiempo en leer, yo Miguel no sè como lo hago….. Pero de una parte acà no encuentro el momento de terminar un libro ,asi que tengo varios empezado en mi mesilla y cuando los veo  me digo "Jesus" a ver si retomo mi lectura "y me dà una sensacion de culpabilidad ( quizas mis expresiones no son tan corectas, ya sabes viviendo tantos años fuera , las lenguas se mezclan) pues me ha gustado  siempre leer, yo por  vivir en el extranjero me es dificil conseguir libros en castellano, asi que cuando voy a España  me traigo un montòn que la maleta me pesa entre ellos y los que traigo para mis nietos , eso si muchas veces los consigo de esas ofertas que regalan los periodicos el pais o el mundo, que por cierto eso es fantastico, por aqui a esa generosidad no  acostumbran.
     Gracias por esas listas de libros ,tengo cogido algunos titulos  para cuando vaya a España , otros ya los he leido. un abrazo. Adeli

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  3. Posted by shinue1954-Julian on 1 junio, 2008 at 21:33

    Miguel. A mi me pasa lo mismo que a Adeli.
    Empiezo muchos, pero no se si por falta de tiempo o porque no consigo concentrarme últimamente, no he terminado  ninguno.
    Pero confieso mis pecados, hago prosito de enmienda y terminare alguno.
    Un saludo
     Julian
     

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