La bienaventuranza de la soledad (Artículo de Camilo José Cela)


 

"Siempre pensé – y llevo muchos años diciéndolo – que el precio de la independencia es la soledad, la beneficiosa soledad que sedimenta los posos del alma y decanta los humores, los temores y las inclinaciones. Nada puede hacerse sin soledad, me decía Picasso, y tan sólo en la fecunda soledad germina la minúscula simiente de la obra de la que uno puede no avergonzarse demasiado cuando suena la hora de la muerte que ya se ve venir. Todo lo demás son arbitrios de vividor y fintas de tramposo de timba de pueblo; da pena decirlo, pero la mayor parte de los falsos solidarios que fingen buscar la más solemne y huera hermandad con los pobres, con los enfermos, con los derrotados, con las víctimas, con los perdedores, no van mucho más lejos de la sombra de los veleidosos y administrativos tahúres que quedaron dichos. (Si mis palabras quedan, no más que en apariencia, innecesariamente duras, pruébese a suavizarlas sin amansarlas ni desvirtuarlas.) A medida que los años pasan batiendo y arrugando y curando los azotados y perplejos cueros del escritor, en su alma va enraizándose la socorrida y reconfortadora idea de que la soledad acompaña más que ninguna otra situación. No hay peor solitario que un preso en la galería de la cárcel o un académico aburriéndose en una junta en la que nadie sabe de lo que se habla, o un fraile obligado a vivir en una comunidad de la que quisiera huir como gato escaldado. Y para nadie puede haber mejor compañía que la propia conciencia parapetada en el fortín de la soledad que jamás abdica. Hay una farsa pseudopolítica que disfraza de solidaridad lo que no es más que una cortina de humo para ahuyentarnos de la visión de la desgracia, y contra ella debamos levantar, para que nos guarezca caritativamente, la muralla china de la más absoluta soledad. El gran premio, que no el castigo, de la independencia es la bienaventuranza de la soledad, ese don del que sólo pueden gozar los fuertes a quienes Dios señala con su dedo certero e inexorable.

Escribo en las vísperas de la Navidad, a doscientos pasos de la casa en la que nací y frente a la colegiata en la que me bautizaron y el cementerio en el que, con suerte, podrán reposar mis huesos algún día. Mi familiar paisaje me da cierto sentido de la más rara clave de la soledad, ese sentimiento que siempre emparenté y emparejé con la independencia. Es saludable y reconfortador sentirse independiente y no hocicar ante las tentaciones y los cantos de sirena de los falsarios. Pido perdón por mi optimismo.

Recogido en El color de la mañana; Madrid, Espasa Calpe; 1996

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Hay veces, muchas, que cuando uno lee lo escrito por gente que sabe de esto de escribir y de pensar, se anima a seguir pensando, pero se desanima de seguir escribiendo. Lo que ocurre sin embargo, es que uno, en su atrevida ignorancia, enseguida olvida los buenos propósitos y vuelve a emborronar cuartillas, ¿cómo se dirá ahora que se escribe directamente sobre el ordenador? Probemos: y vuelve a aporrear las teclas (esto ya se ha dicho para  la máquina de escribir); y vuelve a martirizar al procesador de textos (suena artificial y confuso, alguien puede creer que estoy martirizando a una persona que procesa textos); bueno, que inventen otros, esperaré que alguien encuentre la metáfora ingeniosa y me limitaré a copiarla. Decía, que uno, olvidando el propósito de dejar la escritura para los que saben de esto, sigue escribiendo, con la vana (quizás también de vanidad) esperanza de que el tiempo y la paciencia, le den el oficio, ya que no el talento. Aun así, uno es consciente de lo que es escribir y le gusta compartir con los demás lo bien escrito por otros, sobretodo si estos otros, son Don Camilo.

3 responses to this post.

  1. Posted by Ana on 2 enero, 2010 at 23:25

    Amigo Miguel,Me ha parecido buena la idea de empezar el año visitando tu Blog, pues lo tenía un poco abandonado.Esto de la soledad es relativo, pero de todas maneras, he querido interrumpir la tuya,(tu soledad) no se si para bien o para mal y dejarte un abrazo fuerte (el primero de este año), lleno de cariño.¡FELIZ AÑO!Un beso para Yaret y otro para Ángela.

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  2. Posted by miguel on 3 enero, 2010 at 0:03

    Siempre que quieras intervenir en este blog, serás bienvenida, primero porque así lo siento y lo quiero y segundo, porque para eso permito que se puedan hacer comentarios.Como comprenderás, mis escritos en este blog y en nuestra página, no tienen ninguna vocación de soledad. Pero como ya te dije, las cosas a veces conviene leerlas varias veces, de ese modo, puede ocurrir, que aquello con lo que no estábamos de acuerdo se aproxime un poco más a nuestro parecer, o por el contrario, confiermemos nuestra contraria opinión. Pero que ni una ni otra, vengan dadas por desatención.Un abrazo grande también para ti y para Tomás un besazo para Vanesa, de su amigo el canario.

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  3. Posted by anroras on 18 mayo, 2012 at 13:11

    alguien tiene este comentario de texto realizado? me refiero a tesis argumentos y todo eso

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