¡Feliz Navidad!


 

Ya llegó la Navidad, con sabor a mazapán, que es una masa dulce de almendra, cuyo toque mejor, para mi paladar, es cuando alguna tiene un punto de almendra amarga.

– ¿Eso no es renunciar de oficio a la dulce navidad?

– Un poco sí, para que nos vamos a engañar. Debe ser por mi diabetes.

Época de exaltación de la familia, la amistad, el compañerismo. Brindo por el idiota de mi cuñado, por ese íntimo amigo que ni conozco ni me conoce, por ese compañero pelmazo al que no soporto durante todo el año, insisto, todo el año.

– ¿No está quemando sus naves?

– No crea. Tengo los suficientes cuñados idiotas, amigos superfluos y compañeros pelmazos, para que el bosque no deje ver los árboles.

– Peor aún, todos se sentirán reflejados.

“Au contraire” que diría un francés. Todos pensarán que me refiero a otro. Nadie se reconocerá como idiota, superfluo o pelmazo. Es la condición humana. Por otro lado, bendita condición humana, que nos permite soportarnos incluso a nosotros mismos.

Todo el mundo buscando el regalo idóneo, con el que tocar el corazón del obsequiado. Ese perfume dulzón, insoportable, con el que venimos a decir: ¡póntelo! huele mejor que tú. Ese juego de mesa memo y aburrido, con el que indicamos: cuando vaya a tu casa, sácalo y juguemos, cualquier cosa menos mantener una conversación contigo. El último “best seller”  plano y ramplón con el que estamos señalando: Es muy entretenido, es decir, es tan simple que hasta tú puedes entenderlo.

– Se está quedando sin posibilidad de regalar un perfume, un juego o un libro.

– “Pas de tout” vuelve a decir el francés de antes. En absoluto, diría yo. Se pueden regalar perfumes, juegos y libros. El secreto está en cambiar los adjetivos.

– Pero eso va en gusto. Cualquiera puede malinterpretarlo.

– Cualquiera no. Sólo los cuñados idiotas, los amigos superfluos y los compañeros pelmazos. Y además, no se inquiete tanto por mí. Este blog no lo lee nadie de esa especie. Bueno, en realidad, este blog no lo lee nadie.

– Y ¿No ha pensado usted que seguramente para esos cuñados, amigos y compañeros, usted puede estar incluido en las mismas categorías?

– “Mais oui”  insiste el francés, que no sé quien le ha dado vela en este entierro. Por supuesto que será así, lo contrario me llevaría a triplicar mi dosis de fluoxetina.

Pese a todo lo dicho, o quizás, por todo lo dicho ¡Feliz Navidad!

One response to this post.

  1. Posted by carolina on 25 diciembre, 2010 at 14:31

    Feliz Navidad idiota, superfluo y pelmazo… jijijij.. Está simpática la entrada, me gustó. Yo tengo que ir a por una recetilla de fluox. porque sólo me queda una pasti. Dos meses ya, hay mejoría.
    Que disfrutesss mucho el día de hoy y mañana y saludos para Ángela, para tu hija ,cuyo nombre no consigo atrapar,y para Yaret. Pasenlo bien.

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