De bitácoras y otros vicios


Para Inma y Jesús en cualquier desorden

Se despertó, si por despertar entendemos dejar de dormir. Lo malo fue que el taladro que tenía en la cabeza despertó al mismo tiempo. – ¡Por favor, qué alguien lo desenchufe! – Pensó mientras intentaba situarse en el tiempo y en  el espacio. Trató de echar un vistazo a su alrededor. Por la coqueta y el espejo de la habitación, concluyó que estaba en su casa. Chica lista.  Y por el sol que entraba por la ventana con las cortinas descorridas, dedujo que ya estaba más que avanzada la mañana. Mañana de domingo, suponía. Sí, el sábado por la noche salió en plan cazadora. Llevaba una buena temporada canina y era hora de darse una alegría, o dos, o tres. Después de deambular por dos o tres garitos, se fijó en un tipo que no le quitaba la vista de encima. Decidió que reunía todos los requisitos necesarios (parecía hombre, entero y hetero, suficiente), y se dejó entrar. Al poco tiempo estaban bajando las escaleras de una taberna andaluza, el muchacho era coriano y quería enseñarle su cultura etílica. Ese año, en la feria de Sevilla, le explicó, había hecho furor una bebida: el postura; vino dulce con ginebra. Y se empeñó en que la probara. En su boca pastosa, su cabeza a punto de estallar y su cuerpo desmadejado podía apreciar los efectos del brebaje. Estiró el brazo para ver si al menos le había calentado la cama y notó una sensación viscosa en la mano. Encendió la lámpara de la mesa de noche (criado mudo, dicen los portugueses. Esto no aporta nada al relato pero nunca encuentro el momento de colocar esta prueba de erudición) y se encontró la mano empapada en un líquido rojo y viscoso que sólo podía ser sangre. Miró para el cuerpo que yacía a su lado y se lo encontró en una posición imposible para estar vivo y encharcado en su propia sangre. Se despertó de golpe, esta vez sí. Se levantó, buscó sus ropas por la habitación. Encontró el tanga y el cinturón ancho que se puso a modo de minifalda y se fue al baño, mientras la cabeza le iba a mil revoluciones pensando qué había podido pasar y como saldría de esta. Se lavó las manos en el lavabo hasta que consiguió deshacerse de toda la sangre, metió la cabeza bajo el grifo. ¡A tomar por culo 120 € de peluquería! Y no en un revolcón, que estaría más que justificado. Y cuando levantó la cabeza y se miró en el espejo, allí estaba el coriano, con la cara y el pecho ensangrentados. Inma, que así se llamaba la protagonista pegó un grito y echó a correr, el coriano corrió tras ella y le soltó a modo de explicación.

– El zumo de tomate es lo mejor para la resaca, pero creo que hay que beberlo y no echárselo por encima.

Mientras tanto, en Coria del Río (sí lector inteligente, esta es la conexión) un bloguero de pro, editor del blog “De mil humores” escribía una entrada sobre los libros de segunda mano. Antes de darle al botón de publicar, buscó, por si un caso, en google y encontró que en otro blog: “Entre el olvido y la memoria” ya habían tratado el tema y mucho mejor que él. Por lo que borró la entrada y empezó a escribir sobre la cría del gusano de seda. De nuevo y antes de darle a “Publicar” buscó y otra vez “Entre el olvido y la memoria”. Desesperado ya, decidió escribir sobre por qué Jesús, de Nazaret, no Tadeo Sila, había nacido en Belén, se le ocurrió una idea muy original sobre José el carpintero acudiendo a una subasta de maderas. Aunque estaba seguro que esta vez no se lo habrían pisado, buscó de nuevo en google, por lo que puta pudiera, y de nuevo estaba ahí la entrada en “Entre el olvido y la memoria”. Definitivamente debería borrar uno de los dos blogs o acabaría esquizofrénico, por muy Géminis que fuera.

31 responses to this post.

  1. Me he leído hasta el penúltimo párrafo y además me ha gustado. El último lo he dejado para los lectores inteligentes, porque yo seguro que me iba a perder.
    Un abrazo.

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  2. Muy muy bueno. Y genial idea la de introducir compañeros blogeros en el relato.
    Hmmm….. déjame pensar….

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  3. Ja ja ja, que ilusión me ha hecho ser una de las protagonistas del relato ¿Dónde has averiguado que el coriano y yo nos conocimos así? je je, todo cierto menos el tanga que me desagrada sobremanera, siento desmontar fantasías.

    Y por favor, que no desaparezca ninguno de los dos blogs o tendré que ponerme a llorar, y yo haciendo pucheritos tengo peligro.

    Muchos besos Miguel, iba a poner Juan, al final verás que me liaré de verdad. Honrada me siento, me ha encantado

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    • Bueno. Con la primera protagonista he escapado bien. Hasta le ha gustado, dice. Lo del tanga (Definición para Macondo: Femenino de tango), no sé, no sé. Yo no voy a renunciar a él. Mis fantasías son mías.
      Un beso de tu rendido admirador, que lo es, Juan.

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  4. Ja! Muy bueno, me ha gustado mucho… Omnubilada me hayo, no ha habido destripe pero lo ha parecido, no esta mal para abrir boca.
    Saludos desde mi infierno!

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    • Bueno, tampoco era cuestión de dejar a Inma sin el coriano. Supongo que me permite tomarle un poco el pelo, pero dejarla viuda ya no.
      Saludos. Y recuerdos a Pedro Botero.

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  5. Yo hasta creo que he entenido el último párrafo, aunque yo os suelo distinguir bastante bien 😀

    El resto pues nada, en la línea, aunque me joda reconocerlo.

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  6. El relato, estupendo, para mi gusto, está contenido en el último párrafo. Por si mismo tiene suficiente entidad para funcionar de forma independiente de lo relatado arriba (que le sobra). Si lo comienzas aquí:
    “Un bloguero escribía una entrada sobre… ”
    Y todo lo demás hasta ese final sorprendente.
    Un saludo.

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    • Muchas gracias por tu comentario. La intención de esta entrada era homenajear a dos blogueros a los que sigo, por eso ves dos historias diferentes: La primera, está inspirada por la última entrada de Inma en su blog: Territorio sin dueño. La segunda, está inspirada en un generoso comentario de Jesús a mi entrada anterior. He jugado con la coincidencia de ambos en Coria del Río, muy cogida por los pelos, y la he hecho aparecer como nexo de unión de ambas historias. Es una entrada algo forzada y probablemente se note, pero a mí me ha servido para hacer lo que quería.
      Un saludo y ni que decir tiene que estas en tu casa, entra y sale cuando quieras, si de paso me dejas un comentario tan lúcido como éste, te lo agradeceré infinitamente.

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  7. ¡Yo soy Leo! Un orgulloso, prepotente y endiosado Leo que cuando lee entradas que le gustan, se muerde los labios y se recrimina por no habérseles ocurrido antes a él.
    Un Leo que cuando escribe entradas que piensa son originales y observa que ya existen en otros blogs, se atraganta, sufre espasmos y se traga los cigarrillos encendidos clamando eso de: ¡esa entrada es míaaa…! ¡eso se me ha ocurrido solamente a míii, malditos bastardos…!
    ¡Jajaja!
    Un abrazo, compañero.
    Tengo la suerte de haberme ido rodeando poco a poco (e irán a más) de blogs que por algún motivo u otro me apasionan. Hay entradas que me hacen sonreír, hay entradas que me hacen reflexionar, hay entradas que me hacen evocar, que me emocionan, que me traen de vueltas sentimientos olvidados o perdidos, hay entradas que me hacen soñar o que me hacen darme de bruces con la realidad, entradas que me impactan como un guantazo o entradas que me dejan por unos instantes sumido en una grata placidez.
    Pero sobre todas las cosas, hay entradas que me hacen decir desde la más sincera de las admiraciones: esto me hubiera gustado escribirlo yo.
    Y creo que es el elogio más grande que puedo hacerle a una entrada, porque nace desde el corazón, desde el más profundo y grande de los reconocimientos.
    Soy de los que piensan y creen firmemente que todo, absolutamente todo, está ya escrito. Y sólo cambia el enfoque, el contexto o ese sello personal marca de la casa que llamamos estilo.
    Tu entrada de hoy, sutilmente enhebrada, me ha encantado. Y mira que al principio andaba un poco despistado. Porque como yo me he llevado unos quince años trabajando en Coria del Río, pensaba que con quien acababa acostándose la amiga Inma era conmigo, cosa que disparó mis endorfinas hasta la lámpara del techo y me hizo jadear durante unos instantes… hasta que verme encharchado en tomate (y seguramente roncando) me hizo volver al principio y empezar de nuevo a leer, esta vez centrado ya en el asunto.
    Por la parte que me toca, ¡bufff!, pues esa sí que parece una señora pesadilla, macho. Una esquizofrenia en toda regla. Squizo=dividir. Phren=espíritu. O sea, una doble personalidad, vamos.
    Una Blogofrenia… que seguramente ni tiene tratamiento aún.
    Un relato con mucho encanto, compañero, con tu sello indiscutible. Un relato con ese tinte a lo Cortázar que tan admirablemente le das. Un relato, por descontado, con unos protagonistas sumamente atractivos y sugerentes…
    Conque vaya mi gratitud, mi agradecimiento y mi admiración, una vez más.
    Y una vez más:
    ¿por qué leches no se me ocurren estas cosas a mí…)

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    • Una cosa me ha quedado clara ¡Joder como te gusta escribir! Y fíjate, ahora veo más interesante que el coriano fueras tú. ¿Por qué no se me ocurriría a mí? Jajaja.
      Amigo, es un verdadero placer leerte y esta entrada, con su broma incluida, sólo pretende eso: hecerte visible mi admiración.
      Un abrazo.

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      • Ja ja, no tenéis remedio ninguno de los dos, y lo que yo me río

        Tienes razón Miguel, otra cosa no sé pero escribir le mola que no veas, se ha hecho un post enterito en un minuto.

        Jesús, yo también soy Leo, acostarnos no sé, pero poco más, porque a ver quien le roba el protagonismo a quien, con lo que nos gusta ser el centro de atención eh! y mandar mucho y que nos hagan caso, eso sí, nuestro corazón es graaaande y generoso, ala! ya lo he dicho.

        Besitos a los dos blogofrénicos

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  8. Pues levantándome de mi lecho de dolor, casi de muerte, y alertada de tus efusivos saludos y tus alocadas promesas de amores transoceánicos (aunque Manongo y Tere vivían en San Isidro bastante cerca de mi casa… ¡me pierdo!) vengo a saludarte ¿¿¿y qué me encuentro?? ¿¿¿un relato con Inma de prota!!! ¿¿¿y yo???? ¿¿¿¿¿¿¿y yo?????? (lo siento si sueno alterada, tengo demasiados químicos en la sangre y soy de natural dramático)…
    sin besos hoy….

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    • Marguita guapa, mira si soy buena persona que voy a pasar por alto tu malsana envidia, para decirte que hace días que pienso si te ocurría algo, preocupada me tenías, estaba a punto de dejar algún comentario en tu blog, me alegro de que no sea el nene que sigue chungo ¿que ha pasado, te ha contagiado?
      Te perdono el brote psicótico por la medicación y eso, pero ya sabes, aquí quien se mueve no sale en la foto, desapareces y me quedo todo el protagonismo pa mí, en cuanto estés sanita te lo devuelvo gustosa…bueno no, lo comparto.
      Besitos con mascarilla

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      • No sé si me ha contagiado del todo o solo una partecita, pero es que en vez de mejorar voy para atrás como el cangrejo. Si ves un poco de piel entre mucho moco ¡soy yo! Haces bien en usar la mascarilla.
        Pero mira hija, con toda mi dulzura y buenamujería (no sé cómo decir bonhomía en mujer) te voy avisando que no me ha gustado nada que acapres titulares de prensa. Ya aclararemos cuentas 😛
        Besotes…

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        • Por sugerir algo y sin ánimo de levantar otra polémica. ¿Qué te parece el término “bonahembría”. Ahí lo dejo. Gratis total.
          Otro beso. Es que lo mío es vicio.

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    • Ni en mis mejores pesadillas se han peleado nunca dos mujeres por mí. Esto me lleva a dudar mucho de vuestro buen criterio, pero me encanta. “Pa” que te digo que no si sí.
      En cuanto a ti Marga, esa es la diferencia entre la intensidad de mi amor y el tuyo. Para mí, dejarte sin beso es autocastigarme, a ti no te ha costado lo más mínimo. ¡Mujer inconstante! Perdón por la redundancia.
      Un beso.

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  9. Miguel, estás nominado de nuevo. No me guardes rencor.
    No seas tímido y entra en mi blog.

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  10. La verdad es que ahora que sabemos que ya no hay tanga el primer relato pierde un poco de morbo. Lo que no quita para que la idea sea estupenda, Miguel. Enhorabuena por innovar en esto donde parece que esta ya todo inventado.

    Un abrazo.

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  11. ¿Porque escribes tan bien? jajajajaja es la envidia, entiéndelo, podría disfrazarla pero mi envidia es muy seria y no le gusta que la muestren de cualquier manera. 😀
    Besazo

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