Doña Semuá (Mis almuerzos con gente insufrible) reedición


– Buenos días. ¡Qué casualidad! ¿Qué haces por aquí?

– He venido a comer contigo. Tú me invitaste.

– Creo que hay un error, yo invité a tu hermana.

– Sí, ya vi la invitación. Pero está claro que la dirigiste a ella por equivocación. Supongo que confundiste los nombres.

– ¿Cómo has llegado a esa conclusión?

– ¿De qué ibas a hablar con la sosa de mi hermana? Se supone que estás entrevistando a gente interesante mientras comes con ellos ¿no? Y ¿Quién hay más interesante en mi casa que yo?

– Bueno, eso va en opiniones. La invitación a tu hermana era con otro motivo pero, como deduzco que tu hermana no va a venir, aprovechemos entonces, porque lo cierto es que si tenía pensado invitarte a estos almuerzos, aunque otro día.

– ¿Ves como yo sabía que era conmigo con quien querías hablar?

– Sorpréndeme y propón tú el tema de nuestra charla. – Aparte. – ¡Camarero! Traiga dos vermut rojos con una gota de ginebra y la carta.

– Pues no sé, si quieres hablamos de lo que estoy haciendo ahora. ¿Sabes que estoy enseñando manualidades a un grupo de ancianos?

– Ese trabajo ¿no se lo ofrecieron a tu hermana?

– Sí, bueno, pero yo la convencí para que no fuera. Ella no tiene habilidad para esas cosas. Me presenté yo en su lugar y eso que salieron ganando los ancianitos. Les estoy dedicando parte de mi valioso tiempo, aunque la verdad, no te lo agradecen.

– Pero tu hermana tiene mucho tiempo libre y una buena mano izquierda para tratar con la gente. De hecho me habló de un método que quería poner en práctica con ese grupo de ancianos para motivarlos y tenerlos siempre activos.

– Bueno, en realidad fui yo quien idee el método, lo que pasa es que se lo conté y ya sabes como es ella, se cree la madre de todas las ideas.

– Le dijo la sartén al cazo.

– ¿Cómo?

– Nada, no me hagas caso. ¿Pedimos?

19 responses to this post.

  1. Vaya personaje, llegara legos o se estampará con su propio reflejo.
    Saludos Cristina

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    • Hola Cristina. Bienvenida a este tu blog y gracias por dejar constancia de tu visita.
      El personaje no deja de ser una caricatura, pero haberlos haylos.
      Un saludo.

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  2. Más que insufrible es un tipo perfectamente ahostiable, pero con la mano abierta, para gozar más 😀

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  3. Será todo lo caricatura que quieras, pero creo que todos:
    1. Nos hemos vuelto agresivos con el individuo en cuestión.
    2. Nos hemos acordado de uno muy parecido al que conocemos.

    Un abrazo, Miguel.

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  4. Una de esas personas que tienen un guantazo ganado solo por salir de casa… Muaksss

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  5. Que personaje más insufrible! Me dejen sitio porque yo también quiero darle otra hostia, y sí, de forma más sutil pero todo conocemos a alguien así.
    Besos

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    • Voy a tener que poner un turnomatic para lo del ahostiamiento. Se me ocurre que cada cual ahostie al que tenga más cerca. Yo la lo hice retratándole en mi blog. 😛
      Un beso de tu rendido admirador, que lo es, Juan.

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  6. Me encanta como lo escribes, Miguel 🙂 si que los hay, lamentablemente. Te dejo un fuerte y especial abrazo y todo mi cariño 🙂

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  7. No es por llevar la contraria… ¡que conste en acta! (esto ya es un reflejo desde que soy presidenta de mi escalera de vecinos)… pero yo ahostiaría a la hermana a ver si espabila y ahostia a su hermano de una puñetera vez 😛

    Besitos.

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  8. Con hermanas como esa, quien necesita enemigos jaja?
    Un abrazo cruje-huesitos

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