Desubicación (reedición)


Todos se quedaron con cara de asombro. No podían creerlo. El Luis le había devuelto la bofetada a la Paqui dejando en su mejilla, blanca y fina, una marca rojiza. La primera sorprendida, lógicamente, fue la Paqui. No esperaba en absoluto la reacción. De ahí que le hubiera cogido la cara de lleno.

– ¡Cobarde! – Le imprecó. – A una mujer no se le pega. – Continuó medio lloriqueando

Ahora le tocó el turno al Luis de sorprenderse.

– Tú no eres una mujer. – Argumentó, no exento de lógica. La Paqui tenía trece años y él apenas había cumplido los once.

– Tío, a una chica no se le pega. Eso es de cobardes. – Corroboró muy serio su amigo el Roberto.

– ¡Pero chacho, si es la Paqui! – Decía el Luis cada vez más sorprendido por la actitud de la pandilla y por los lloriqueos de la Paqui.

El Luis no dejaba de dar vueltas a su cabeza. Sus amigos se habían pasado la vida burlándose de él porque la Paqui le vapuleaba a modo, constantemente. En vano intentaba justificarse argumentando que la Paqui era mayor que él, más grande y más fuerte. De hecho le sacaba una cabeza y casi treinta kilos. Pero los amigos no hacían caso a este argumento, y le decían que cómo podía dejarse pegar por una niña, que era un cobarde y una vergüenza para los de su sexo. Y ahora, que le había plantado cara y devuelto la bofetada que previamente ella le había dado; ahora, que tenía a la Paqui allí llorando delante de él; ahora resultaba que volvía a ser un cobarde; que los hombres no actuaban así ante las mujeres; que volvía a ser una vergüenza para los de su sexo. Definitivamente Luis no terminaba de encontrar su lugar en el mundo.

¡Qué digo el mundo!  ¡Ni siquiera en su pandilla!

24 responses to this post.

  1. Mmm dificil situación para Luis, si se deja va mal, si corresponde va mal,… tal vez el ajo del asunto esta que de darse lugar tiene, pero de otra forma quizás; ahora bien pienso que más que actuar para la pandilla (que ha esa no puede de otra forma) es más de uno, su lugar y su autoestima, un enorme abrazo con todo cariño, 🙂

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    • Sí que es complicado, sí. Pero los niños tienen formas de solucionar sus problemas con mucha más naturalidad que los mayores.
      Un beso, Regina.

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  2. Pobre Luis! Seguro que crece lleno de complejos e inseguridades… Aunque a una mujer no se le pega!
    Un abrazo cruje huesitos

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    • Pues voy a discrepar. No se le pega a nadie. Pero sobre todo: no se pega a nadie sobre el que tengas algún tipo de ventaja. Entre iguales o de un inferior a un superior, ya son otros López. 😛
      Siempre es una alegría saber de ti.
      Un abrazo ensancha corazones.

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  3. A La Paqui que le prendan fuego. Que ya tenemos una edad para ir dando bofetadas por ahí.

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  4. Tiene la historia mucha más miga de la que parece. Evidentemente me parecen unos cobardes los hombres pegan a las mujeres, aunque tampoco soporto a las mujeres que se aprovechan de eso para pegar impunemente a los hombres.
    Un abrazo.

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    • Cualquier tipo de abuso es detestable. Da lo mismo que sea de hombre a mujer o viceversa. Lo impresentable radica en aprovecharse de algún tipo de ventaja para abusar de otra persona.
      Un abrazo.

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  5. No entiendo cual es el problema. Si es que dos niños, sean del sexo que sean, se peguen, vale lo acepto.
    Pero empezar con sexismos desde pequeños me parece algo malo. Una cosa es considerar malo que se peguen los niños y otra que uno se tenga que dejar pegar por alguien solo porque es de diferente sexo, me da igual cual.
    Besazo

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    • Efectivamente, no debería haber problema. Pero a esa edad, ya entran en juego los roles sexistas y eso, sí que puede ser un problema.
      Un besazo, fermosa.

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  6. Pues yo haría una mezcla entre los comentarios de Dolega y Macondo, cargaditos de razón ambos.

    Ahora, que tenga cuidado, que la venganza va a ser de órdago.

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  7. Respetos guardan respetos…

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  8. Jajajajaja La vida es así de cruel, voluble, contradictoria, bipolar y cachonda.
    Muy bueno y demasiado real.
    Besazos desde el infierno!

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    • ¡Uf, menos mal! Ya pensé que nadie le vería el lado humorístico. Nos habíamos puesto muy serios con eso de los malos tratos y la violencia. Gracias Nieves.
      Hoy sí que bajo a los infiernos a besarte. 😀

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  9. Pues mucho me temo que se puede ir acostumbrando a ese rol. Pobre Luis!

    Un abrazo.

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  10. Difícil ubicarse cuando empiezan a definirse los sexos, y no creas, llegas a los 50 y sigues más o menos igual, desubicado/a

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  11. Es que a veces uno/a no sabe como actuar. Siempre he pensado que hay ocasiones en las que no debería importar si eres hombre o mujer
    Ana

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