Cuento de cuentos de Cortázar (Un juego)


Y si un hombre no puede escribir seis cuartillas fuera de lo que él llama su obra, su espíritu tiembla de remordimiento por haberse dejado venir engañando.

Notas a una postura, Camilo José Cela

Cuando encontraron al Registrador Gris, dentro del baúl, junto a un folio en blanco, sellados, datados y rubricados ambos, folio y registrador, no quedó más remedio que llamar a la policía, a pesar de que este Registro había sido siempre un feudo sin más ley que la del Registrador Gris; pero ya se sabe: muerto el perro, se acabó la rabia.

En una sala aneja, se encontraban todos los que habían pasado por el registro desde la última vez que se tenía constancia de que el Registrador Gris respiraba. Estaban a la espera de ser interrogados por el Comisario Negro, que era el encargado de resolver el caso, siempre y cuando éste tuviera solución. Hizo pasar al primero:

– Su nombre.

– Cortázar, Julio Cortázar. ¿Qué tal, López?

– Mira, como Bond, James Bond. Pues no, no soy López, para su desgracia. Mi nombre es Satarsa, pero todos me conocen por el Comisario Negro. ¿A qué vino usted aquí?

– Pues trataré de explicarlo brevemente. Ayer, en el retorno de la noche, oí el timbre del teléfono y le dije a Delia: Llama el teléfono, Delia. Delia contestó al llamado. No podía tratarse de un amigo, porque los amigos saben que cuando la noche está boca arriba, como era el caso, no deben llamar. Abreviando, se trataba de un funcionario amigo, que llamaba para informar de que el Registrador Gris por fin había registrado un cuento. Así que, lógicamente, fui a pedirle explicaciones. Le pregunté a su secretaria,  la señorita Cora, si el registrador estaba en su cubículo, para mantener con él una reunión. Abandoné la isla a mediodía, sí señor comisario, después del almuerzo, cogí la autopista del sur, dispuesto a pedirle explicaciones sobre lo particular y lo universal, pues claramente no se trataba sólo de mí, éramos muchos los damnificados por este final del juego, ya que un juego había parecido hasta ahora el que no hubiera admitido el registro de ningún cuento, fuera éste un cuento sin moraleja o con moraleja. Cuando llegué al registro, con una fuerte cefalea, dicho sea de paso, me encontré la puerta condenada y no pude traspasarla. Llamé, como si estuviera llamando a las puertas del cielo, pero debo de estar destinado a las babas del diablo, porque nadie me abrió. El funcionario que me había llamado dejó sus maravillosas ocupaciones, quiero decir, sus trabajos de oficina y vino a notificarme que el registrador estaba muerto. No puedo decirle más, pero si se tratara de un suicidio supongo que habría dejado la clásica carta de  no se culpe a nadie de mi muerte.

– Muy bien, puede marcharse de momento. ¿Le veré en el velorio?

– No lo creo,  nunca he sabido llevar una buena conducta en los velorios. No entiendo las instrucciones para llorar y sin darme cuenta, me veo bailando tregua y catala.

Nota: En este cuento, como en un juego de sopa de letras, se esconden veintitrés títulos de cuentos de Julio Cortázar. Te invito a que busques todos los que puedas; el que más títulos consiga encontrar será el ganador. En caso de empate, ganará el que menos errores tenga. Si persiste el empate, serán nombrados ganadores ex aequo. ¿El premio? La satisfacción de saberse ganador.

¿Hay mayor gloria?

Bueno, con los dos tomos de Alfaguara de sus cuentos completos y manejando el índice, es mucho más fácil. A continuación los relaciono por orden de aparición en el cuento:

  1. Qué tal, López

  2. Satarsa

  3. retorno de la noche

  4. Llama el teléfono, Delia.

  5. los amigos

  6. la noche está boca arriba

  7. la señorita Cora

  8. reunión

  9. la isla a mediodía

  10. después del almuerzo

  11. la autopista del sur

  12. lo particular y lo universal

  13. final del juego

  14. cuento sin moraleja

  15. cefalea

  16. la puerta condenada

  17. las puertas del cielo

  18. las babas del diablo

  19. maravillosas ocupaciones

  20. trabajos de oficina

  21. no se culpe a nadie

  22. conducta en los velorios

  23. instrucciones para llorar

26 responses to this post.

  1. Posted by yeste on 2 noviembre, 2013 at 2:17

    Oye….¿hay que dar los títulos ahora o sólo el número encontrado para después facilitarlos?

    Por cierto, nos hemos puesto de acuerdo para anunciar el día de Pizarro y las Tontas y creo que tenemos que hablar.

    Besos apretaos

    Responder

  2. 17+1
    El 1 es porque en el texto hay una palabra más que en el título.
    Ya no busco más.
    Un abrazo.

    Responder

  3. Posted by Yeste Lima on 2 noviembre, 2013 at 15:39

    Quince, ni uno más. jeje

    Oye, Miguel, Chema me ha recordado que las dos fechas de publicaciones son consecutivas, 10 y 11, y que desde luego, no nos va a beneficiar, porque son muchos pots para leer un día tras otro.

    ¿Qué hacemos? ¿Quién adelanta o retrasa? Esto es un coñazo, jajaja.

    Responder

    • Tengo una semana más que complicada. Ya tengo todos las entradas programadas y no voy a poder dedicar tiempo para cambiar la convocatoria. Si puedes cambiarla tú te lo agradezco, si no puede ser no pasa nada, publicaré la “tontá” el día 11 por la tarde y así mantendré la entrada de Pizarro un día y pico. Lo siento, pero me han ingresado hoy a mi mujer y va estar ingresada toda la semana. No es nada grave pero trastoca toda la intendencia de la casa.
      Apretaítos.

      Responder

  4. No he leído (que yo sepa) a Cortázar, así que no puedo participar… Inculta que es una, pero es lo que hay. Suerte 😀
    Besitos infernales

    Responder

  5. ¿Y quien menos encuentre no tiene premio de consolaciópn o algo? Porque entonces me lo llevo, o me lo reparto con Nieves.
    He encontrado tres y a duras penas. 😦
    Besos :*

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    • Acabas de perder el farolillo rojo. Te sobrepasó Nieves por la izquierda como un bólido.
      Un beso de tu rendido admirador que lo es, Juan.
      Nota: recuerdo una entrada tuya aun más complicada; había que localizar versos de canciones y sus autores, si no recuerdo mal.

      Responder

  6. No los reconocí todos, pero sí unos cuantos. Me encanta Cortázar!

    Responder

    • ¿Qué haces perdiendo el tiempo leyendo estas tonterías en lugar de estar documentándote sobre el matón de Pizarro?
      Al final va a ser cierto que quieres ser vilipendiada.
      Bienvenida a esta tu casa.
      Un saludo.

      Responder

  7. Me pido el farolillo rojo con Nieves, ya que Inma nos ha superado. Nunca he leído a Cortázar (llamadme inculta,sí), así que no he reconocido ninguno.
    Es verdad que cuando alguien de la familia está en el hospital todo se trastoca. Espero que no sea nada grave y se solucione pronto.
    Un abrazo.

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    • A pesar de lo mucho que leo, son infinitamente más los libros y autores que no he leído.
      Bueno, ya nos vamos organizando y efectivamente no es nada grave.
      Gracias por tus buenos deseos. Un abrazo.

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  8. Me ha gustado tu original entrada. Es todo un homenaje a Cortázar (al cuál tengo pendiente de leer). En este momento no puedo andar con juegos (díselo a Dess, si no) porque ando retocando y corrigiendo “mi libro” (como Umbral).

    De momento me conformo con ir siguiéndoos y no perderme demasiado por el ciberespacio, así que discúlpame pero imposible participar en ésta. En lo de Pizarro ni se te ocurra mover el día que te doy un capón! jajaja.

    Un beso y que se mejore tu mujer rapidito.

    Responder

    • Cortázar tiene algunos cuentos geniales y muchos buenísimos.
      De todas formas, te cambio mi lectura de los cuentos de Cortázar, por poder leer a Chejov en su idioma original, que intuyo que tú puedes hacerlo.
      Ya avisarás cuando esté disponible tu libro. ¡Envidia me das!
      Gracias por los buenos deseos para mi mujer. La cosa va bastante bien.
      Un beso.

      Responder

      • No, leer leo bastante mal (es complicado el ruso hasta para las medio ídem). Entenderlo casi todo (era bilingüe de pequeña pero cuando termines de leer el libro comprenderás por qué en mi casa se hablaba más español que ruso…vamos, que mi pobre padre acabó hasta la mismísima ensaladilla -que por cierto es de origen francesa-).

        Mientras no le des a Guerra y Paz… (bufffffffffff)

        Responder

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