La prosa administrativa (Camilo J. Cela)


La  prosa administrativa debe tener dos virtudes, a falta de otros adornos: rigor y eficacia. Para ejemplo de funcionarios y contribuyentes y mejor enseñanza de todos los españoles, en general, transcribo el papel que en el verano del año pasado y pegadito con cuatro puntos de goma lucía sobre el tablón de anuncios de una oficina del partido judicial de Tafalla. Decía así:

(Hay un sello de tinta morada con el escudo de la nación y una leyenda que pregona: Cámara Agraria Local. Funes. Navarra). Subsidios agosto. Eventuales: lunes, día 4. Autónomos: martes, día 5. Se insiste una vez más en que cada cual en su día, porque últimamente esta operación se está convirtiendo en una especie de florero de la Bernarda, donde cada uno liquida cuando se le pasa por las pelotas, y esto no puede seguir así. Se acabaron los espárragos y vamos a volver al orden o habrá lamentaciones. ¡Solteros! Deben ir pensando en ponerse al día en los pagos, no vaya a ocurrir alguna emergencia, nos encontremos la oficina cerrada por vacaciones, y luego, ¡Ay, madre! ¡Ay, madre!

Mi llorado amigo y maestro don José Gascón y Marín, ministro de Instrucción Pública en el último Gobierno del Rey Don Alfonso XIII, catedrático de Derecho Administrativo en la antigua Universidad Central, y prócer ante el que salí con bien de la prueba más difícil por la que hube de pasar en mi vida (aprobar la asignatura), se hubiera quedado estupefacto y de un aire de haberse de haberse encarado con el documento que acabo de copiar. La prosa administrativa puede alcanzar grados de eficiencia de una madurez insospechada, y pienso que ni Galdós ni Baroja, pongamos por caso de escritores a los que admiro por la veracidad con la que mueven y prestan voz a sus marionetas, hubieran sido capaces de hacer hablar a un personaje con tamaña naturalidad y precisión. La vida y la literatura, pienso que aun sin querer e incluso a pesar suyo, forman un entramado de adivinaciones e intuiciones que, a veces, me sobrecoge el ánimo y me llena de estupor y de envidia.

Recogido en El juego de los tres madroños, Barcelona: Destino, 1983

 

 

16 responses to this post.

  1. Me encanta la manera concisa y clara de explicar las cosas. Es la única forma de que la entiendan los usuarios, con palabras que ellos mismos utilizarían. Besos
    Ana

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    • Sí, pero ellos prefieren la prosa enredada y farragosa. Con ella pueden recaudar más por sanción u oscurecer las explicaciones.
      Un beso.

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  2. Prosa directa, y no los eufemismos de ahora, “sobre”-todo los sonrojantes utilizados por parte de algunos de los políticos actuales.
    Un abrazo.

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    • Esos eufemismos sonrojantes, son la única forma que tienen de que no los lapiden en la plaza pública. Y no estoy utilizando una metáfora.
      Un abrazo.

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  3. Sí y no, a ver, firmo el comentario de Alberto, hablando claro nos entendemos mejor, pero, la ingeniería dialéctica de Cospe no tiene precio, esa escuela “Groucho” a la hora de explicar lo inexplicable tiene su cosa también 😀

    Abrazos crack.

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    • Sí, si en la película se jugaran los cuartos los productores. Pero se trata de cine español y ese siempre lo paga el contribuyente. 😉
      Un abrazo, crack.

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  4. jajajaj Así queda clarito, clarito, aunque a mí lo del florero de la Bernarda no me suena…me sonaba otra cosa. ¡Mira desde cuando ya se era políticamente correcto! 😛
    Besazo

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  5. Adoro el lenguaje, su riqueza expresiva, su inacabable vocabulario,tec, pero hay muchas veces que hay qeu hablar claro a no sabemos que lector. Me parece un texto que rechina en misoidos pero deberíamos saber su eficacia. Me ha encantado. besitos.

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    • Supongo que Cela lo destaca, precisamente, por lo inusual de esta prosa en la relación de la Administración con sus administrados, que suele ser mucho más farragosa y plúmbea.
      Un beso.

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  6. Jolín, me encantaría que los documentos administrativos estuvieran redactados así, nos enteraríamos de todo mucho mejor, y además con una sonrisa.
    Imagina una sentencia redactada de esta manera, sería genial.
    Besitos

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    • La verdad que me gustaría leer, por ejemplo, la sentencia del caso Bárcenas en este estilo. O la de Urdangarín. Aunque me conformo con que haya sentencias en ambos dos.
      Un beso de tu rendido admirador, que lo es Juan. Piquitos de Dragon.

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  7. ¿Mi comentario ha desaparecido? mira spam, estoy de wordpress hasta el moño con c

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    • Sí que tienes un problema con WordPress. Ya me enteré que te pasó también con Regina. Este “jodío” va a resultar listo 😛

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  8. Posted by mpmoreno on 16 marzo, 2013 at 17:22

    Original manera de hacer crítica literaria. Me apunto el libro.
    Cariñoso abrazo y feliz fin de semana.

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    • Supongo que este comentario iba en la entrada siguiente. Yo no lo llamaría crítica literaria. Simplemente hablo de un libro que me gustó y doy alguna de las razones. Espero que si lo lees, a ti también te guste.
      Un abrazo.

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